¿Los seguros pagan esta operación?

Aun cuando la evidencia de que la obesidad es una enfermedad seria con mortalidad elevada las aseguradoras siguen clasificando a la cirugía como de tipo estético, por lo que en general las aseguradoras no lo cubren.

¿Es una operación riesgosa?

En todas las cirugías existe cierto riesgo, sin embargo, este riesgo se disminuye significativamente cuando se realiza en manos de cirujanos con experiencia en laparoscopía y cirugía bariátrica. Además, para poder operar a un paciente es necesario que su obesidad y las enfermedades que esta conlleva sean mayores al riesgo de la cirugía.

¿Cómo seleccionar al grupo quirúrgico?

Es importante buscar grupos con experiencia en estos procedimientos y de preferencia con un equipo dedicado a la atención del obeso ya que un gran porcentaje de los cirujanos no realizan cirugías para obesidad.

¿En cuanto tiempo puedo volver a mis labores?

Si el procedimiento fue laparoscópico en 8 días si fue abierto en 15 a 20 días.

¿Me puedo embarazar después de haberme hecho esta cirugía?

Sí, pero es necesario evitar el embarazo durante los primeros 12 a 18 meses después de la operación debido a que en este periodo existe una intensa pérdida de peso que puede limitar la nutrición del bebé.

¿La cirugía mejora mis posibilidades de embarazo?

La obesidad produce desarreglos hormonales que llevan a alteraciones en la ovulación y a esterilidad. Al perder peso el equilibrio hormonal se restablece y por lo tanto la fecundidad aumenta.

¿Después de la cirugía tendré alguna restricción en cuanto a actividad?

No. En el postoperatorio inmediato es importante evitar los esfuerzos para reducir el riesgo de hernias pero una vez superado este periodo puede emprender cualquier actividad.

¿La cirugía es definitiva o se puede deshacer?

En situaciones especiales es reversible pero en general no hay pacientes que soliciten reversión de la operación.

¿Por qué insisten tanto en el seguimiento estrecho?

Uno de los factores que nos distinguen es la calidad de nuestro seguimiento. Entre mejor sea la relación del paciente con su grupo de atención mejor será la pérdida de peso. Dado que existe limitación importante para la ingesta de alimentos y una moderada dificultad para la absorción es importante evaluar con frecuencia el estado nutricional y las posibles deficiencias en especial de vitaminas, hierro y calcio.

 

Diabetes y Obesidad

La cirugía puede ser la solución para los pacientes con Obesidad y Diabetes Tipo II. Asimismo, en algunos pacientes con Diabetes Tipo II y peso normal la cirugía puede ser resolutiva para su enfermedad.

Existe un alarmante incremento en el número de casos de Diabetes Mellitus Tipo II o Diabetes de adulto y este aumento está ligado a la epidemia de obesidad que estamos viviendo. La obesidad es un factor predisponente para el desarrollo de diabetes. En estos casos el aumento de las cifras de glucosa (azúcar) en la sangre depende más de un defecto en el metabolismo que de una falta de producción de insulina.

A este defecto se le conoce como resistencia a la insulina.

Un paciente obeso sin antecedentes familiares de diabetes tiene un riesgo de desarrollar diabetes 5 veces mayor que una personas de peso normal y si existen antecedentes familiares este riesgo aumenta hasta 7 a 8 veces la población general.

A largo plazo, el diabético puede tener complicaciones en múltiples órganos que afectan gravemente su calidad de vida debido a que son altamente incapacitantes. Algunas de estas complicaciones son:

• Infartos al corazón
• Infartos cerebrales
• Amputaciones
• Ceguera
• Insuficiencia renal que requiere de diálisis crónica o trasplante de riñón
• Neuropatía periférica que produce dolor e incapacidad en extremidades
• Susceptibilidad aumentada a las infecciones
• Alteración de los nervios en las vísceras con trastornos en el movimiento de estómago e intestino
• Impotencia

Las complicaciones de la diabetes frecuentemente llevan a una muerte prematura.