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25 November 2011
Como es bien sabido, la obesidad representa un serio riesgo para la salud y es un problema que se da por muchos factores, ente ellos el sedentarismo, la mala alimentación y los problemas metabólicos.
El problema es muy complejo y heterogéneo, es decir, cada persona tiene su propia historia. Cuando ya se ha ganado tanto peso que es muy difícil enmendar los hábitos para contrarrestar la obesidad, la medicina cuenta con varias opciones efectivas para tratar el trastorno, una de ellas es el bypass gástrico. "La cirugía consiste en dividir el estómago, dejando un reservorio con una capacidad aproximada de 15 a 20 mililitros; el resto del estómago permanece en su lugar. Esta reducción en la capacidad del estómago disminuye notoriamente las ganas desenfrenadas de comer del paciente y lo sacia con mayor rapidez.
Tener sensación de saciedad con poco alimento permite al paciente llevar un régimen nutricional adecuado, observando la reducción de peso en los siguientes 12 a 18 meses", indica el Dr. Federico López Rosales, cirujano general y especialista en Cirugía Endocrina, Bariátrica y Laparoscópica Avanzada, que atiende en la Clínica de Mérida. "Hoy día el bypass gástrico es la cirugía contra la obesidad con mejores resultados a largo plazo, en lo que se refiere a peso perdido y probabilidad de recuperarlo", señala.
La cirugía es laparoscópica en la mayoría de los casos, es decir, es mínimamente invasiva y a menudo al paciente sólo le quedan tres pequeñas cicatrices. Según comenta, los candidatos a este procedimiento son aquellos cuyo Índice de Masa Corporal (IMC) es mayor de 40, o pacientes desde 35 de IMC con hipertensión, diabetes, dislipidemia, etc. Para que un paciente pueda someterse a esta intervención, es necesario que el médico tratante le realice un completo historial médico y rigurosos exámenes clínicos, a fin de garantizar el éxito de la misma.
Evaluación previa Es necesario también que el paciente apruebe una evaluación psicológica previa, que confirme que se está en condiciones adecuadas de someterse a la intervención.
El Dr. López Rosales añade que es necesario que, antes de la cirugía, el paciente se someta además a un cambio en sus hábitos alimenticios, a fin de comenzar a acostumbrarse a comer varias porciones pequeñas al día.
"Es muy importante el seguimiento que se reciba tras la intervención; debe ser cercano y multidisciplinario, con el propio cirujano, psicólogo, endocrinólogo, nutriólogo y psiquiatra. Es posible que algunas personas necesiten suplementos vitamínicos, pues la absorción de nutrientes también disminuirá, pero es completamente normal, es parte del proceso de adaptación del cuerpo", puntualiza.
Link: http://www.yucatan.com.mx/20111101/nota-19/193242-opcion-contra-la-obesidad-morbida.htm








